Estrabismo

Estrabismo

El estrabismo es una patología ocular conocida como ojos cruzados y consiste en que ambos ojos no se encuentran alineados en la misma dirección. Esta condición hace que no se pueda mirar un objeto al mismo tiempo. Comúnmente se le conoce como ojos bizcos y es frecuente en la infancia.

Se trata de una patología donde un ojo puede mirar hacia la nariz, arriba, abajo, adelante o afuera. Se puede invertir entre un ojo u otro y afecta considerablemente la visión, pues para que se posea una perfecta salud visual, ambos ojos deben estar alineados.

El término estrabismo procede del vocablo griego "strabismos" que significa “bizquear o mirar oblicuamente”. Henri Parinaud Bellac realizó importantes aportes en el campo de la visión describiendo la parálisis de convergencia en 1886 y planteó algunos de los tratamientos efectivos para combatir la condición.

Causas

El movimiento del ojo se encuentra regulado por seis músculos. Uno se encarga del movimiento hacia la derecha, otro hacia la izquierda y los otros cuatro controlan los demás desplazamientos. Para una correcta visión, todos deben trabajar de forma conjunta.

Por lo general, el estrabismo se debe a una parálisis en cualquiera de los nervios que regulan el movimiento del ojo. Según el tipo de nervio afectado, se pueden presentar desviaciones horizontales o verticales. En la mayoría de los casos obedece a un patrón de herencia familiar.

Es posible que la condición también aparezca por problemas de nacimiento como, por ejemplo, catarata congénita, que un ojo tenga mayor miopía, astigmatismo o  hipermetropía que el otro. Cualquiera de estas condiciones puede crear un desbalance que lleve a la pérdida de la alineación visual.

En el adulto, enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, alteración de la tiroides, tumores cerebrales o accidente cerebrovascular puede causar ojos cruzados. Hay quienes lo poseen desde niños o aparece en la edad adulta.

Tipos

El estrabismo se clasifica en función del tipo de desviación que puedan presentar ambos o un solo ojo. Algunos de los más comunes son:

Tipos

  • Comitante: Hace referencia a aquel tipo de estrabismo donde la desviación es constante en todas las posiciones de la mirada y a distintas distancias. Es muy común en niños menores de 6 años.
  • Incomitante: Es cuando el ángulo de desviación varía con las posiciones de la mirada o con las distancias de fijación. Se debe a un mal funcionamiento del nervio, ya que es de tipo paralítico o restrictivo.

Otros tipos de estrabismo incluyen endotropia o convergente que es la desviación hacia la zona nasal, exotropía o divergente con desviación hacia el área temporal. También, está la hipertropía, que es una desviación vertical o hacia arriba de un ojo con respecto al otro.

Síntomas y diagnóstico

La señal más evidente de que hay estrabismo es que los ojos parecen no estar alineados. En los niños esta condición se agudiza bajo un proceso febril, cuando tiene sueño o está cansado. Otras señales pueden ser que guiña mucho un ojo o que presente tortícolis de origen ocular.

Cuando se presenta en la edad adulta, los pacientes pueden presentar algún tipo de debilidad, tanto en el ojo como en el área que lo recubre. Además, puede experimentar visión doble, borrosa, problemas para leer, pérdida de la sensación de profundidad y necesidad de inclinar la cabeza para enfocar correctamente.

El diagnóstico consiste en una prueba general de la salud ocular. Se realizan pruebas de reflexión de la luz para descartar otra patología, examen de visión de cada ojo por separado para determinar el estrábico  y medición del tipo de desviación. Existen diversos protocolos de manejo de la patología.

Tratamiento

La forma de tratar la condición puede variar según el tipo de estrabismo que se presente y la edad del paciente. En la mayoría de los casos se emplean las siguientes técnicas:

Tratamiento

 

  • Anteojos: Este suele ser el primer tratamiento a emplear para tratar la condición, ya que se coloca un prisma o un lente en forma de cuña que refracta los rayos de luz. Al mejorar el enfoque, el ojo cambia de posición.
  • Parches: Se trata de uno de los tratamientos más destacados en niños para reducir la ambliopía u ojo perezoso. En este caso, se tapa el ojo bueno para forzar el uso del torcido con el fin de que mejoren y se igualen.
  • Cirugía: Si las técnicas anteriores no funcionan, el oftalmólogo puede recomendar una cirugía donde se llega a los músculos para acomodarlo por medio de acortar, alargar o cambiar la posición. Es una cirugía rápida y ambulatoria.
  • Toxina botulínica: En los adultos, una inyección de Botox puede ser suficiente, ya que se paralizan los músculos que impiden la alineación. Sin embargo, el efecto puede durar unos meses, pero es una forma sencilla de tratar la condición.

El éxito del tratamiento del estrabismo consiste en actuar rápidamente. No es demasiado temprano para llevar a un bebé a un especialista o acudir a consulta cuando se nota algo extraño en la visión.

Referencias

  • Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Estrabismo
  • ¿Qué es el estrabismo del adulto?. AAO: https://www.aao.org/salud-ocular/enfermedades/estrabismo
  • CEOVAL: https://www.ceoval.com/estrabismo
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