Artrografía

Artrografía

La artrografía es un tipo de prueba diagnóstica que permite observar de cerca una articulación tal como lo es el hombro, la rodilla o la cadera. Por lo general, recomiendan su realización cuando las imágenes radiográficas no muestran detalles de la estructura de las articulaciones o las causas de ciertos padecimientos.

Se trata de una técnica de exploración que permite detectar enfermedades en los ligamentos, tendones y cartílago. Para ello, usa una aguja larga y delgada que inyecta un medio de contraste directamente en la articulación, para luego tomar radiografías. En ocasiones, se emplea aire como contraste.

La primera artrografía se realizó en 1905 por Robinson y Werndorff quienes estudiaban la articulación de una rodilla. Años después se aplicó la técnica en el tobillo y luego para evaluar patologías del hombro. Actualmente, se utiliza junto con la tomografía y la resonancia para perfeccionar el diagnóstico en padecimientos articulares.

Características

Uno de los aspectos que caracteriza a la artrografía es su nivel de utilidad, ya que permite ver más elementos de lo que muestra una radiografía convencional. Tiene la capacidad de mostrar la superficie de los tejidos blandos que recubren la articulación y los huesos que la componen.

En este procedimiento, además del contraste, se puede usar el fluoroscopio, la tomografía computada o la resonancia magnética y así mejorar la calidad de las imágenes de tendones, ligamentos, músculos y cartílagos.

Características de la Artrografía

Ha sido muy útil en la ortopedia y traumatología infantil, ya que permite dar un mejor diagnóstico. Es un estudio accesible y muy seguro, pero debe verificarse que el paciente no sea alérgico al elemento de contraste.

A este estudio también se le conoce como artrograma y, aunque comúnmente se le emplee para explorar rodillas u hombros, es eficaz en las muñecas, codo o mandíbula. En ocasiones, se emplea para introducir algún tipo de medicamento de forma precisa.

Usos

Al igual que muchas imágenes artrográficas, este estudio se realiza para evaluar y diagnosticar alteraciones en la estructura y función articular. Los especialistas lo recomiendan para identificar:

  • Problemas en los tejidos blandos, tales como cartílagos, ligamentos, tendones, cápsulas articulares y áreas de difícil acceso.
  • Evaluar el nivel de la lesión después de una dislocación o comprobar las articulaciones prostéticas.
  • En el área del hombro sirve para detectar problemas o afecciones en el manguito de los rotadores.
  • Detectar crecimiento anormal de tumoraciones en las partes blandas o verificar quistes llenos de líquido.
  • Revisar o colocar una aguja con medicamentos, como corticosteroides o analgésicos, directamente sobre la articulación.

Por lo general, este examen se realiza cuando las otras pruebas no aportan información completa sobre alguna patología. En ocasiones, hay dolores cuya causa no puede ser determinada de forma sencilla y se recomienda esta prueba.

Preparación del paciente

Si el médico le ha prescrito este examen, debe hacerle saber el tipo de medicamentos que consume, enfermedades recientes o si sufre de algunas alergias. También, es conveniente tener en consideración lo siguiente:

  • Indicar si está embarazada o en período de lactancia.
  • Suministrar información sobre alergia al yodo, a algún medicamento, si ha sufrido alguna reacción alérgica severa, si padece asma, entre otros. Algunas sustancias de contraste pueden tener yodo.
  • También, debe informar si toma anticoagulantes, tiene artritis, diabetes o infección en las articulaciones. La inyección de la sustancia de contraste puede agudizar la condición.
  • Si sufre de claustrofobia o miedo a los equipos médicos, puede solicitar algún tipo de anestesia para estar sedado durante el procedimiento.
  • Debe llevar ropa ligera sin broches, puede que se le pida colocarse una bata.
  • No debe tener cerca joyas, relojes, audífonos, aparatos dentales desmontables, lapiceros, celulares y elementos que puedan interferir con el campo magnético de la unidad.

De igual manera, debe llenar un formulario con múltiples ítems que le permitirán al radiólogo aplicar la mejor técnica. El profesional ofrecerá toda la información que desee antes de realizar el procedimiento.

Procedimiento

La artrografía es realizada por un profesional radiólogo que se especializa en la interpretación de este tipo de exámenes. Una vez que está preparado para el estudio, se debe recostar con la articulación a estudiar debajo de la unidad.

La zona debe estar limpia con un jabón especial, se colocan toallas estériles y se administra un anestésico local para adormecer la piel y los tejidos. Si hay líquido en la articulación, se extrae y se envía una muestra a estudios. Luego, se aplicará el medio de contraste, por lo cual sentirá un poco de presión.

Procedimiento

Es posible que el médico le pida mover la articulación ligeramente para una mejor distribución del líquido. Seguidamente, se tomarán las imágenes de la articulación de forma rápida, antes de que el medio de contraste se extienda. El médico le irá dando instrucciones.

La prueba puede durar entre 30 y 60 minutos. La recomendación es reposar el área por 12 horas y en los próximos dos días evitar actividades extenuantes. Según la condición del paciente, el médico informará otras medidas de cuidados.

Riesgos

Al ser una prueba que implica una lesión en la piel por la penetración de la aguja conlleva un riesgo de infección. Además, hay posibilidad de lesionar un vaso sanguíneo, causando un hematoma leve.

Por otra parte, se puede experimentar dolor en la articulación por uno o dos días, así como una reacción alérgica al tinte, lo que debe tratarse de inmediato. Sin embargo, los riesgos son muy bajos en comparación con los beneficios que aporta.

En resumen, la artrografía es una prueba o técnica de exploración a nivel de las articulaciones efectiva para diagnosticar patologías. Debe realizarla un profesional de la salud y la técnica puede variar en función del lugar que se desea explorar.

Fuentes

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